{"id":5029,"date":"2013-11-21T07:31:58","date_gmt":"2013-11-21T07:31:58","guid":{"rendered":"https:\/\/pingpongarts.org\/?p=5029\/"},"modified":"2017-08-29T01:53:27","modified_gmt":"2017-08-29T01:53:27","slug":"quiero-volver-al-origen-del-cuerpo-tao-dance","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/quiero-volver-al-origen-del-cuerpo-tao-dance\/","title":{"rendered":"&#8220;Quiero volver al origen del cuerpo&#8221; [TAO Dance]"},"content":{"rendered":"<p>Check out the full El Mundo article <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/2013\/11\/21\/528e5b2461fd3dda758b458c.html\" target=\"_blank\">at this link.\u00a0<\/a><\/p>\n<p>Ha venido por primera vez a Espa\u00f1a, dentro del festival Madrid en Danza, precedido de elogios en los m\u00e1s importantes peri\u00f3dicos internacionales. Al joven core\u00f3grafo de 27 a\u00f1os Tao Ye (en China, como en otros pa\u00edses del este de Europa, el apellido se escribe primero) <strong>el <em>New York Times<\/em> lo calific\u00f3 de &#8220;extraordinario y tentador&#8221;, de &#8220;autoridad teatral&#8221;,<\/strong> cuando se present\u00f3 con su compa\u00f1\u00eda, la Tao Dance Theater, en el Lincoln Center, en julio de 2012.<\/p>\n<p>Ha sido la primera formaci\u00f3n de danza contempor\u00e1nea en bailar en tan prestigioso escenario para este arte (el Lincoln Center es sede del New York City Ballet que fundara Georges Balanchine) y aunque en las cr\u00f3nicas neoyorquinas de entonces tambi\u00e9n se apuntara el hecho de que algunos espectadores salieran de la funci\u00f3n antes de terminar, lo que no dejan de subrayar es que<strong> el suyo es un lenguaje muy personal, hipn\u00f3tico<\/strong>. Y as\u00ed lo corroboramos tras verlo.<\/p>\n<p>Durante nuestra conversaci\u00f3n de ayer en su camerino de los Teatros del Canal, minutos antes del estreno de <em>4 <\/em>y <em>5<\/em>, las dos obras con que se presentan por primera vez en nuestro pa\u00eds, asistimos en paralelo al proceso de transformaci\u00f3n de la primera bailarina, su tambi\u00e9n esposa Duan Ni, ocultando su rostro tras un maquillaje negro.<\/p>\n<p>Como todos los excelentes miembros de la TAO\u00a0Dance Theater, lleva la cabeza rapada y tiene un cuerpo delgado y musculado que luego comprobaremos extremadamente flexible. Parecen monjes shaolines con la misi\u00f3n de moverse sin principio ni final. <strong>&#8220;El tiempo cambia con la repetici\u00f3n continua&#8221;, dice Tao Ye entre las sentencias de su manifiesto<\/strong>, casi una reacci\u00f3n minimalista, as\u00e9ptica y despojada de espectacularidad, frente a la tradici\u00f3n colorista de la danza cl\u00e1sica y la \u00f3pera china que tanto impuls\u00f3 la Dinast\u00eda Tang desde el siglo VIII.<\/p>\n<p>Y es que as\u00ed es su d\u00eda a d\u00eda, exento de fiestas y distracciones, ensayando sin parar en su estudio de Pek\u00edn , &#8220;casi un monasterio&#8221;, nos confiesa despu\u00e9s Allison M. Friedman, norteamericana especializada en chino mandar\u00edn y artes esc\u00e9nicas, que hace 12 a\u00f1os lleg\u00f3 a Pek\u00edn con una beca y hoy es directora creativa de Ping Pong Arts, la empresa que les produce y distribuye.<\/p>\n<p>Era inevitable preguntarle a Tao Ye, aunque al final de la conversaci\u00f3n, por la noticia aparecida en EL MUNDO minutos antes de la entrevista:<strong> Espa\u00f1a ordena el arresto internacional de cinco ex-comunistas chinos<\/strong>, entre ellos el ex-presidente Jiang Zemin, por la represi\u00f3n en el T\u00edbet. Pero contesta con su siempre inmutable expresi\u00f3n. &#8220;Vivo una vida apol\u00edtica y no tengo respuesta&#8221;, dice ya de pie. Faltan 10 minutos para que se levante el tel\u00f3n y \u00e9l se sentar\u00e1 en el patio de butacas delante nuestro, ya que s\u00f3lo interviene en la segunda parte.<\/p>\n<h2 class=\"ladillo\">Creaci\u00f3n sin l\u00edmites<\/h2>\n<p>Hablar con \u00e9l, traductora chino-espa\u00f1ol mediante, supone entrar en un mundo donde lo que puede ser el final de un concepto se impone como el inicio de otro, como cuando le preguntamos por qu\u00e9 no titula sus coreograf\u00edas, a las que llama por n\u00fameros. &#8220;Un d\u00eda descubr\u00ed que por titularlas hab\u00eda limitado las posibles im\u00e1genes de cada espectador y no quer\u00eda que fuese as\u00ed. Mi trabajo es un proceso y no quiero que haya l\u00edmites, aunque los l\u00edmites tambi\u00e9n te pueden dar otras oportunidades, pueden ser otra forma del proceso&#8221; .<\/p>\n<p>Este bucle al que nos aboca con su declaraci\u00f3n, lo sentimos de nuevo despu\u00e9s viendo sus coreograf\u00edas. En 4, los bailarines, vestidos con indumentaria campesina tradicional, cara pintada de negro y pa\u00f1uelo del mismo color en la cabeza, se desplazan al un\u00edsono con un lenguaje de movimientos fluido, aunque tambi\u00e9n escueto. <strong>No hay intenci\u00f3n de comunicar, pensamos, sino de meter al espectador en ese bucle<\/strong> al que alud\u00edamos y que muy bien se puede calificar, como ya dijeron en Nueva York, de danza hipn\u00f3tica.<\/p>\n<p>&#8220;Mi intenci\u00f3n no es modernizar&#8221;, dice Tao Ye sobre su particular ideolog\u00eda de la danza, cercana a la expresi\u00f3n corporal, al Tai Chi y disciplinas corporales sin mensaje, m\u00e1s all\u00e1 de la pl\u00e1stica o de la experiencia individual de los int\u00e9rpretes en su proceso din\u00e1mico.<strong> &#8220;Lo que persigo&#8221;, confiesa, &#8220;es retroceder a la naturaleza del cuerpo, a su estado inicial. <\/strong>Quiero volver al origen del cuerpo&#8221;. Y comprendemos sus ideas al ver que en la coreograf\u00eda <em>5 <\/em>los bailarines se integran en un todo corporal que se desplaza como un magma por el escenario, como una c\u00e9lula flotante por el torrente sangu\u00edneo, girando, como la vida, como el mundo, en un bucle infinito que, aqu\u00ed, se podr\u00e1 ver hasta el viernes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Check out the full El Mundo article at this link.\u00a0<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4911,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-5029","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized-cn"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/pingpongarts.org\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/SiteFiller3.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5029"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5029"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5029\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6344,"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5029\/revisions\/6344"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pingpongarts.org\/cn\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}